Dónde puede haber amianto en una vivienda antigua

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Dónde puede haber amianto en una vivienda antigua

Fecha: 13 de Febrero de 2026

Durante décadas fue un material habitual en la construcción. Resistente, aislante, económico. El amianto —también conocido como asbesto— se utilizó masivamente en viviendas, garajes, naves y edificios residenciales en España hasta su prohibición en 2002.

Hoy la percepción ha cambiado por completo. Lo que antes era sinónimo de durabilidad, ahora es un factor de riesgo si no se manipula correctamente.

Pero la pregunta sigue siendo la misma en muchas casas antiguas: ¿Dónde puede haber amianto exactamente?

Un material presente en más lugares de los que imaginas

En una vivienda construida antes de 2002, el amianto puede encontrarse en distintos elementos estructurales y de instalaciones. No siempre es visible a simple vista ni fácilmente identificable.

Uno de los casos más comunes son las cubiertas de fibrocemento, popularmente conocidas como uralita. Placas onduladas en tejados de viviendas unifamiliares, garajes o cobertizos que durante años se instalaron de forma masiva.

También es frecuente encontrarlo en:

  • Bajantes de aguas residuales en comunidades de vecinos
  • Tuberías y conductos interiores
  • Depósitos de agua antiguos
  • Conductos de ventilación
  • Elementos aislantes térmicos o ignífugos
  • Algunos suelos vinílicos antiguos

En muchos edificios, estos materiales siguen ahí, cumpliendo su función desde hace décadas.

¿Es peligroso tener amianto en casa?

La respuesta no es automática.

El amianto en buen estado y sin manipular no libera fibras de forma activa. El riesgo aparece cuando el material se deteriora, se rompe o se manipula sin las medidas adecuadas.

Reformas, cambios de cubierta, sustitución de bajantes o pequeñas obras domésticas pueden convertir un elemento aparentemente estable en una fuente de exposición.

Las fibras de amianto son microscópicas e invisibles al ojo humano. Cuando se liberan al aire y se inhalan, pueden permanecer en el organismo durante años. La exposición prolongada se ha relacionado con enfermedades graves que pueden manifestarse décadas después.

Por eso el problema no es inmediato, sino silencioso.

El error más común: “Lo quito yo mismo”

En muchos casos, propietarios e incluso pequeñas empresas de reforma intentan retirar placas o tuberías antiguas sin saber que contienen amianto.

Manipular amianto sin autorización no es solo una imprudencia técnica. Puede convertirse en un problema sanitario y legal.

Al cortar o romper una placa de fibrocemento con amianto:

  • Se liberan fibras al ambiente
  • Se contamina la vivienda
  • Pueden verse afectados vecinos o trabajadores
  • Se dificulta la descontaminación posterior

Además, la retirada de amianto está regulada. Solo puede realizarla una empresa inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA), siguiendo un plan de trabajo específico y protocolos de seguridad estrictos.

Las consecuencias de una manipulación no autorizada pueden incluir:

  • Sanciones económicas
  • Paralización de obras
  • Responsabilidad legal para el propietario
  • Obligación de gestionar correctamente los residuos a posteriori

Lo que parecía una solución rápida puede terminar siendo un problema mayor.

Cómo debe hacerse una retirada profesional

La retirada de amianto no consiste simplemente en desmontar un material y transportarlo.

El procedimiento incluye:

  • Evaluación previa y análisis del material
  • Elaboración de un plan de trabajo aprobado
  • Delimitación y señalización de la zona
  • Uso de equipos de protección específicos
  • Técnicas de desmontaje que evitan la dispersión de fibras
  • Embalaje y transporte como residuo peligroso
  • Entrega en gestor autorizado
  • Documentación completa y trazabilidad

Es un proceso técnico, regulado y supervisado.

La importancia de contar con una empresa autorizada

En este contexto, la profesionalización no es opcional.

En MR Verticales contamos con licencia oficial para llevar a cabo la retirada de amianto y formamos parte del Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).

Esto garantiza que los trabajos se realizan:

  • Conforme a la normativa vigente
  • Con medidas de seguridad adecuadas
  • Con gestión certificada del residuo
  • Protegiendo tanto a trabajadores como a propietarios y vecinos

La diferencia no está solo en retirar el material, sino en hacerlo correctamente.

 

Qué hacer si sospechas que tu vivienda tiene amianto

Si tu vivienda es anterior a 2002 y detectas cubiertas, bajantes o elementos antiguos de fibrocemento, la recomendación es clara: no manipular.

Antes de iniciar cualquier reforma o sustitución, conviene solicitar una valoración profesional. No siempre será necesario retirar de inmediato, pero sí es importante conocer el estado real del material y actuar con criterio técnico.

Una realidad aún presente en muchas viviendas

El amianto forma parte de la historia constructiva de miles de edificios en España. Ignorarlo no lo hace desaparecer, pero manipularlo sin conocimiento puede multiplicar el riesgo.

La clave está en la información, la prevención y la intervención especializada cuando sea necesaria.

Porque en materia de amianto, la improvisación nunca es la mejor opción.